Mirando atrás

 

Terminé la carrera en 1989. Había sido larga y supuso un esfuerzo enorme hasta el punto en que en ocasiones creí que nunca acabaría. No se si alguna vez sabré si ha merecido la pena. Muchas veces he soñado angustiado que seguía estudiando y sin terminar. Oiza, Moneo, Carvajal... en España, Le Corbu, Mies, Kahn, Wright, Aalto, Five architects, Botta, Rossi... eran los nombres que se oían.

 

Predominaba el hormigón, el cemento, el acero, el cristal, el poliuretano, la silicona y el aire acondicionado. La madera estaba relegada, era cosa del pasado. Los muros gruesos eran historia. La cal también. Los aleros una anécdota. La cubierta a dos aguas marginal. La  bioconstrucción, y la arquitectura bioclimática creo que no existían como concepto.

 

Conocí a Oiza metiéndome en sus clases. Me impactó por todo lo contrario que podía imaginar. Se le entendía. Era rápido y divertido. Contaba como la casa que estaba proyectando en Caseda para su familia tenia el dormitorio principal arriba, al final de una escalera que se iba haciendo cada vez mas estrecha, y que al abrir la puerta, cansado y oprimido, se presentaba un amplio y luminoso espacio. Era la primera vez que el proyecto de un arquitecto famoso se me hacia cercano. Compresión espacial, estrechez, oscuridad, cansancio, dilatación espacial, placer, relajación, luz, alegría... ¡ emoción !.

Llevaba varios años en la escuela.

 

Al terminar, apareció el abismo. Sin cobrar por supuesto, y agradecido, tuve la ocasión de poder estar en el estudio de un familiar que se dedicaba a realizar promociones de viviendas adosadas ó en pisos. No me enteraba de nada. Se hablaba de precios de solares, de repercusión económica del metro cuadrado, de bancos... Yo había dibujado con carboncillo y acuarela, había estudiado historia del arte, estética y composición, y me habían llegado a pedir dibujar en la asignatura de Análisis de Formas el alma de una gallina que estuvo paseándose por clase varias semanas. Fue mi bautizo de fuego. La cruda realidad.

El comercio. El dinero. Mi primer trabajo mas cercano fue calcular la cantidad de kilos de acero de la obra de una vivienda unifamiliar. Me dieron unos 200 folios con el listado acero mpleado y a sumar. Eso lo sabia hacer.

 

La primera obra, la casa JP, me había llevado varios años y fue durante mucho tiempo la mejor casa que había proyectado. Su concepto, su idea, sigue siendo hasta hoy la que mas entiendo y estimo, y la que me comprende y recuerda cual es mi sentido.

 

Nunca pensé que una idea construida, una casa, me llegara a poner en mi sitio. En contraposición a las 4 esquinas verticales de una casa usual de construcción cúbica que vanidosamente parece levantarse por encima del hombre y ponerse de pie, - el menhir no es sino una egolatría mas -,      la destacada diagonal de su tejado acentúa el descenso y dirige la casa hasta el suelo, recordándome que esa línea fue el reconocimiento y la proyección de mi impotencia ante la falta de creatividad  vanidosamente presupuesta y evocándome aquello de polvo eres y en polvo te convertirás...y has venido para servir  y no para ser servido.

 

El resultado hace que la casa se presente serena, asentada, domada, receptiva y acogedora. No se encumbra a si misma  ó a quien está dentro, baja hasta los pies del que viene, no le mira por encima del hombro,  se deja mirar desde arriba y con esta disposición,   con esta forma, la importancia  no la adquiere la casa ni quien está en su interior, sino  quien está  fuera y lo que siente cuando se acerca a la casa y esta se le acerca bajando mansamente a sus pies. Huye de la exhibición ostentosa,  del lujo desmesurado, huye de la minimización de la persona que desde fuera, ante tantas construcciones termina deslumbrada y perturbada por la seducción de lo material; atrás quedan banales la gloria y el orgullo del morador relegados aquí a la relación principal de una persona ante a un objeto que quiere ser la casa que le ampare, lo acoja y lo lance renovado al exterior. Me gusta pensar que las formas tienen un sentido, un lenguaje y unas leyes, que la Creación obedece a algo, que no estamos en medio de una naturaleza producto de la casualidad ó consecuencia de  un capricho, que existen leyes y por tanto un Legislador.

 

El proyecto lo hice con rotring y los documentos con maquina de escribir. Al poco, los ordenadores y las impresoras se empezaban a abrir camino. Años 90. Al móvil, Internet y al correo electrónico le faltaban poco mas.

 

Conocí en esos momentos a la que luego seria mi mujer. La entusiasmo el proyecto de la casa JP. Ella no tenia nada que ver con el movimiento moderno, con el cubo, con la cubierta plana, con las casas sin aleros, y con lo que ella decía, la fría arquitectura moderna. La gustaba la madera, lo cálido, lo acogedor, los materiales naturales. Reconciliar los dos mundos, la fetichista y muchas veces echadora arquitectura moderna que me habían enseñado hasta la saciedad y la calida arquitectura de madera, aleros, y materiales naturales fue con ella fácil. La casa fmmp, heredera de la casa JP, convencida, reduce su escala, cambia su orientación y su punto de entrada, y se puede entender en parte como una simbiosis de ambas. Un interior blanco encalado a doble altura con un exterior de materiales naturales.

 

Al casarnos encontramos un pequeño apartamento en Torrelodones. Cuando todo parecía perdido, cuando los últimos ahorros habían sido destinados a publicidad en una revista local, sonó el teléfono. La posibilidad de un proyecto. Dios había apretado pero no ahogado.

 

Fui mal estudiante de estructuras ( y de mas cosas). Con el tiempo, vi que la dependencia del calculista para cualquier cosa me resultaba insostenible. Volví a la Escuela, empecé a buscar cosas de estructuras. Encontré unos escritos de José Luís de Miguel que me hicieron sentir -siento luego existo- las estructuras. Aquel breve escrito de 2 vigas sobre tres  soportes, de como "siente" una viga, un pilar central, uno extremo... me pareció magistral. ! Por fin otro profesor cercano ¡ Compré sus apuntes. Me los leí y releí. Regresé de nuevo a sus clases de oyente con mas de 35 años. Fue un periodo breve pero emocionante. Hay profesores a los que habría que grabar para que las futuras generaciones aprendieran con ellos.

 

Hay que luchar contra la muerte hasta la muerte, con la mejor tecnología que tengamos. Sea el boca a boca, la imprenta ó el video 3D para que su palabra no desaparezca. Lo que dicen es mas que ellos. Lo que enseñan sobrepasa su ego. No todo es vanidad. Dicen y saben hacer llegar una parte de verdad. Que no es poco. Y esa es su victoria. Es una pena que tengamos que esperar muchos años para que vuelvan a salir personas que lleguen tan lejos. Unos peculiares, otros tímidos y con voz baja pero únicos como geniales comunicadores de lo que son las cosas.

 

Al tiempo envié unas sugerencias a una empresa que se dedicaba a programar software para arquitectura. Me llamaron e inicie una colaboración. Programar es alucinante. Tareas que llevan horas ó días son resueltas al instantes por el programa. Una cubierta a 4 aguas que requería a mano multitud de líneas y vueltas en la cabeza era dibujada en un segundo. Tareas cientos de veces repetidas como calcular la superficie de un área irregular, se saben de inmediato.

 

Autolisp. Yo estaba emocionado con ello. Demasiado. Un arquitecto mayor, que escuchaba mis entusiasmados comentarios me dijo: " cuando dibujas lento te da mas tiempo a pensar". Y no le faltaba parte de razón. Son dos formas de entender y de hacer. Pensar mientras se hace ó pensar y después hacer . En este mundo vamos a los segundo. División del trabajo.

 

Estructuras + programación dio como resultado que me introdujera en el mundo de la programación por ordenador. Pequeños programas de cálculo y dibujo de estructuras. Hice varios con el famoso Excel de Microsoft, con Visual Basic, con Visual embebed para pda`s...con Autolisp para AutoCad. Cálculos repetitivos que llevaban días se obtenían en segundos. Algunos intenté comercializar sin mucho éxito pero para mi aún resultan ser muy útiles. Programas para hacer números aproximados, gordos, sin muchos decimales pero seguros. Todavía los uso. Los grandes tenían copado el mercado, a veces lejos de los refinamientos académicos pero con una potencia de cálculo y dibujo enorme. Ir cogiendo confianza con las estructuras me facilitó la posibilidad de tener y de dar mas libertad a la hora de hacer royectos. En los esquemas estructurales podía disponer de recursos que no imaginaba antes para mi, intentando que la estructura presente poco impedimento para la libertad de hacer.

La obra fundamental es la que aparece en la página web. Hay otros proyectos de viviendas unifamiliares y pequeños edificios de promoción de viviendas que he dibujado, he calculado, he medido, he firmado y me he hecho responsable pero no he sido el arquitecto. No se si me explico.

 

Tengo un pequeño estudio. Trabajo solo prácticamente. Solo con los que me hacen el encargo. No colaboro de forma asidua con ningún aparejador aunque últimamente un veterano de ellos me acompaña en las direcciones de obra. Me sorprende que me lleguen curriculum pensando que la actividad de mi estudio da para muchas colaboraciones. Quizás la abundancia de información de esta página da esa sensación. Pero en realidad mi obra es escasa, baja y modesta y espero que siga así, haciendo cobijos, casas bajas, amparadoras, no encumbradas, no muy grandes y a ras de suelo. Lo contrario, lo digo aquí, seria traicionar lo que he venido pensando durante muchos años. Creo hoy mas que nunca que es el auténtico lujo.

 

Aunque lo que hoy da dinero es la industria, la torre, los bloques, la repetición, proyectar una distribución y construir 12 iguales encima de ella, y si se puede al lado otros 20 como el, ¡fantástico!. Mejor para el promotor. Para vivir, para convivir, para desalojarlo ó para estar en contacto con la naturaleza, esa es otra cosa. Eso, ser arquitecto estrella ó tener contactos con la administración. Allá cada cual. Solo se vive una vez.

 

Me gusta proyectar viviendas, casas, estar con los clientes y pensar con ellos y para ellos e imaginar juntos como se vivirá esta ó aquella solución e ir recorriendo la cantidad de aspectos que tiene la definición de una casa. Despejarles el problema técnico, estructural, ó constructivo para que condicionen lo menos posible el desarrollo de las ideas. La vivienda plurifamiliar, el bloque de pisos es impersonal. El arquitecto en realidad todavía no ha llegado a la sociedad. Lo que ha llegado es el arquitecto mas ó menos estrella con sus obras singulares y el promotor con sus vendedores para satisfacer la necesidad de alojarse cerca de las grandes ciudades.

 

El "chalet" suele ser el único punto de contacto entre sociedad y arquitecto y es minoritario. Pero el devenir es incierto.

 

La masiva construcción de estos últimos años que tanto daño ha causado y que nos va a costar digerir si es que no se nos indigesta y morimos de indigestión, y donde las grandes promotoras constructoras y estudios de arquitectura han absorbido a los arquitectos jóvenes y no tan jóvenes de forma que han impedido de nuevo el contacto del arquitecto con el destinatario final, han abortado una oportunidad estupenda. Familias, dinero barato (aparentemente) y arquitectos. ¡Que ocasión.! Sin embargo, multitud de jóvenes arquitectos mercenarios gobernados por ávidos, miopes y mediocres intereses económicos han impedido ese contacto que aún queda pendiente. Todo alimentado por un sistema económico que ha fallado de inconsciencia, avaricia, locura y falsas ideas ecologistas que animan a crecer con densidad y altura sobre una porción de suelo muy limitada que se dispara de precio para gozo   de los que están comprados y fatigas de los que quieren estarlo.

 

De ser un lujo, muchos arquitectos han pasado a ser unos esclavos al servicio de la industria de la construcción de estos lamentables primeros años de siglo XXI. Fueron un lujo en los años 60 porque había pocos. Ahora que hay muchos, que su trabajo se podría haber aprovechado para personalizarlo mas, no. Muchos haciendo mas de lo mismo.

 

 La potencia de dibujo, cálculo y medición por ordenador para producir a toda maquina. Esta ocasión frustrada han servido para seguir proyectando hileras de adosados iguales, miles de pisos repetitivos unos sobre otros en esta orgía de la construcción. Por lo que han pagado las hipotecadas familias podían haber tenido a su disposición personalmente una arquitecto de familia, uno de los muchos que han salido en los últimos años posiblemente con la mejor preparación técnica que nunca los arquitectos han tenido jamás. Arquitectos al servicio directo de las personas que van a vivir las casas que proyectan, no al servicio de las que las encargan, las proyectan y las venden ó las revenden para que otros las vivan. Tal ve no sea todavía el momento.

Escrito en 2011. Publicado en marzo de 2017