La Casa del Tejado hasta el Suelo

(continuación 4)

Memoria del Proyecto

Casa en Guadalajara. 1990

Este es un proyecto singular con un texto singular.

Hace algunos años, recién terminado la carrera, marcado por el endiosamiento que se respiraba en la escuela de arquitectura*, estaba haciendo el proyecto de una vivienda, y no salía algo que considerara de interés. El tiempo urgía. Llevaba mucho con ello, unos 3 años. Había que terminarlo. Acabé tirando la toalla y dando por definitivo un esquema clásico. Una casa a dos aguas. Quería crear y estaba copiando. Me sentí humillado.

Al poco comprendí que en esa actitud heredada había mucho de pretencioso, que uno no es propietario de la inspiración, de la creación; que los arquitectos, los artistas, los llamados creadores no son dioses que disponen a su voluntad de la creatividad partiendo de la nada, de la innovación…que nadie puede asegurar altivamente «hoy voy a tener un hijo, «hoy voy a crear». Me habían enseñado y yo había estado predispuesto a ser un soberbio Adán que había caído en la tentación de pretender ser como Dios. Y tras el alza había llegado el momento de la rotunda caída. Había recibido una cura de humildad. La torre de babel que quería firmar se había desmoronado. Y tenia que dar las gracias por ello.

Así, me había embarcado en el intento de crear partiendo de la nada y me encontré únicamente con lo mismo que había partido, con la nada y tras ello, con una inesperada pero salvadora lección de humildad y que proyectándola sobre una casita a dos aguas tradicional -que sirvió como tranquilizante solución temporal- dio origen a la casa con el tejado hasta el suelo. Esta casa cabizbaja me recuerda quien osadamente intenté ser, cual es camino de regreso a mi mismo, y cual es mi sitio. Como proyecto “creativo” ese fue mi do de pecho y me dejó tan exhausto que no quiero volver a intentarlo. Posiblemente recibiría otra inmerecida lección de humildad ó el castigo de la locura sin retorno. Todo esto me hace entender la creatividad del hombre no como crear a partir de la nada, -nada se crea ni se destruye, solo se transforma- si no como combinación de dos elementos existentes antes no unidos. Al fin y al cabo en esto se basa la procreación humana. Me conformo pues con poder estudiar y proyectar variantes de aquella personal, arriesgada y aleccionadora aventura, ó de realizar composiciones con otros elementos preexistentes que acaban dando a las obras un denominador común, al fin y al cabo, los “hijos de uno es normal que se asemejen entre ellos. Y si alguien quiere a que sean muy diferentes, ya se sabe a lo que en realidad te empuja.

Del siguiente párrafo y de sus semejantes en el Génesis se puede desprender que incluso Dios tuvo la suficiente humildad para hacer y después ver si estaba bien lo hecho.

«y Dios procedió a hacer las dos grandes lumbreras, la lumbrera mayor para dominar el día y la lumbrera menor para dominar la noche, y también las estrellas. Así las puso Dios en la expansión de los cielos para brillar sobre la tierra, y para dominar de día y de noche y para hacer una división entre la luz y la oscuridad. Entonces vio Dios que [era] bueno.»
Primero hizo y luego vio si era bueno. Claro, era Dios, como no le iba a salir bien. 🙂

Pero bromas aparte, valoré aquella lección y aquella fuerte humillación se traspasó al proyecto y acabó dándole su personalidad. Del dibujo [1] que había dado «definitivamente» por válido pasé al [2] y acabó siendo el alzado principal del proyecto [3] que construido es el [4]. La humillación emocional acabó siendo una humillación gráfica, visual, táctil. Una de las vertientes de la cubierta a 2 aguas bajó hasta el suelo. La casa se humilla. El proyecto de la casa había sido el resultado de proyectar la lección de humildad, el sentimiento de humillación recibido sobre ella.
Todos los gruesos de la tierra ciertamente comerán y se inclinarán;
ante él se encorvarán todos los que van bajando al polvo,
y nadie jamás conservará viva su propia alma. (Salmos 22.29)

«La inspiración no llega fácilmente. Uno tiene que tomarla donde la encuentre». Bob Dylan

Pero entonces resultó que aquella humillación «encontrada» que había trasladado al proyecto a modo de una confesión pública y manifiesta de mi soberbia inicial, rebajaba la casa y la hacía mas cercana, accesible, próxima y familiar, – dejad que los niños se acerquen a mi- semejante a lo que se tiene que respirar donde uno vive con su familia y recibir a los que vienen. Una anécdota ocurrió cuando por miedo propuse al propietario asumir yo el gasto de la construcción de aquellos brazos que bajaban hasta el suelo porque fueran considerados aparentemente inservibles. Los aceptó y además corrió con los gastos. Fue uno de los momentos mejores de mi vida.

Esta casa es la evolución de aquella en Guadalajara. El alzado principal pasa a ser el lateral, la altura total de la casa se reduce, la superficie en planta baja aumenta porque acoge todos las necesidades corrientes de una casa, los muros bajo los brazos se convierten en dos cabañas bajitas para los niños y barbacoa cubierta, en los materiales cambia la cubierta que ahora es de filita roja oxidada en planchones irregulares y se generaliza el uso de la madera, los vuelos y aleros crecen, abunda el cristal, la cubierta hasta el suelo se convierte en el frente principal y se hace ciega, sin ninguna buhardilla ni hueco que le reste sencillez a su presencia. Han pasado casi 20 años. Ha habido mucho tiempo para reflexionar el lugar y el sentido de las cosas. Para reescribirlas. Para intentar ensayarlas. Si se ven fotos a color de aquella a esta, parece como si el paso del tiempo la hubiera oxidado. Esta es mas marrón, mas ocre.

Una de los cambios, es también la orientación de la casa, que en aquella de Guadalajara aún no había comprendido cual debía ser. Con esa forma la casa ya no tenia sus lados iguales dos a dos de la cubierta a 2 aguas. (Se aproxima a la conformación de un hombre, frente, espalda y dos perfiles.) Tiene una clara orientación, un frente principal, el de los brazos hasta el suelo, y por tanto una espalda y unos laterales ¿Pero como situar la casa con respecto a los 4 puntos cardinales? La casa se orienta y se humilla ante lo que está por encima de los hombres, ante lo sobrenatural, ante lo sagrado, ante el Todopoderoso, el Creador. Se orienta al este, al Edén, por donde nace el sol, como símbolo de esperanza, de vida, «…Desde el naciente traeré tu descendencia…» (Isaías 43. 5) de renovación, del porvenir, de un futuro mejor, de días sin angustia ni dolor.

Pero para tener en cuenta esto, hubiera bastado cualquier parcela en la que los brazos se orientaran al este. ¿Como se relacionaba la casa con entorno natural y con el que está fuera que viene ó pasa junto a ella, con el hombre de la calle. ¿Le daría la espalda ó de lado?. ¿Humilde ante Dios pero altivo ó indiferente ante los hombres?. ¿Eso no se llama hipocresía? ¿Enamorada y boquiabierta ante el paisaje pero hosca ante el hombre de afuera? ¿Eso no se llama desprecio y rencor? ¿ Por que, si Dios dijo: “Hagamos [al] hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza. (Génesis 1.26) Esa altivez pertenece a otro mundo, la de la vanagloria, la del jactarse, la de demostración del poder del hombre sobre los otros hombres, la del ensalzamiento propio, la de escaleras y escalinatas, podium, frontones, plataformas, pedestales, columnas, balaustradas, atrios, clarines y trompetas a sueldo, altas puertas, altos muros, grandes volúmenes, fuertes escalas, egos hinchados, torres soberbias y edificaciones encumbradas ó excluyentes frente al de fuera, frente al pueblo ¡ cuanto recuerda esto último mucha historia de la arquitectura ! » ¡Basta ya!…no haciendo nada movidos por espíritu de contradicción ni por egotismo, considerando con humildad mental que los demás son superiores a ustedes… (Filipenses 1.3 ) No pues. ¡ El mismo frente !. La misma cubierta bajando a los pies del de fuera, del que llega. A los pies del desconocido, del don nadie, de un noble, de un rey, del ladrón arrepentido en la cruz, del ladrón aún sin arrepentir… ¿O cometí un pecado al humillarme para que ustedes fueran ensalzados…(2 Corintios 11.7) Se necesitaba por tanto un entorno natural delante de la casa digno de resaltar y se necesitaba la calle delante también, para que a través del rebajamiento de la casa frente a los hombres de la calle, estos fueran ensalzados. …De igual manera, ustedes, hombres de menos edad, estén en sujeción a los hombres de más edad. Pero todos ustedes cíñanse con humildad mental los unos para con los otros, porque Dios se opone a los altivos, pero da bondad inmerecida a los humildes. (1 Pedro 4.5)

Se humilla por tanto ante la naturaleza de la que tanto se puede aprender. Y también se humilla ante la creación excelente, ante el hombre de la calle que es ó puede llegar a ser buscador de la verdad.

Sin embargo, pregunta, por favor, a los animales domésticos, y ellos te instruirán; también a las criaturas aladas de los cielos, y ellas te informarán. O muestra tu preocupación a la tierra, y ella te instruirá; y los peces del mar te lo declararán. (Job 12:7)

Cuando los romanos debían elegir un lugar para edificar una ciudad, dejaban pastando un rebaño de ovejas durante un año al cabo del cual observaban si las ovejas estaban sanas o enfermas. Sólo construían asentamientos en los lugares donde el ganado crecía fuerte y vigoroso.

Los tuaregs de hoy en día, cuando llega la noche en el desierto del Sahara y necesitan un lugar donde acampar, dejan sueltos a los perros y esperan que se tumben en el suelo. Colocan siempre sus tiendas en el lugar elegido por los perros para acostarse.

(Ambos textos extraídos del escrito de Mª Dolores García, Arquitectura bioclimática.)

Y pudiera parecer una locura, pero humillado frente a cualquier hombre, a imitación del gran maestro, pues así lo hizo El.

No; antes bien, se despojó a sí mismo y tomó la forma de un esclavo y llegó a estar en la semejanza de los hombres. 8 Más que eso, al hallarse a manera de hombre, se humilló y se hizo obediente hasta la muerte, sí, muerte en un madero de tormento. (Filipenses. 2:7, 8).

Se dejó escupir, maltratar, burlar, crucificar y matar.

Entonces le escupieron en el rostro y le dieron de puñetazos. Otros le dieron de bofetadas, 68 diciendo: “Profetízanos, Cristo. ¿Quién es el que te hirió?”. (Mateo 26.67)

El mismo se humilló también incluso a los suyos

Entonces Jesús vino de Galilea al Jordán a Juan, para ser bautizado por él. 14 Pero este trató de impedírselo, diciendo: “Yo soy el que necesito ser bautizado por ti, ¿y vienes tú a mí?”. 15 En respuesta Jesús le dijo: “Deja que sea, esta vez, porque de esa manera nos es apropiado llevar a cabo todo lo que es justo”. Entonces él dejó de impedírselo. (Mateo 2.13)

Se humilló antes todos salvo ante el diablo que ofreciéndole el mundo si precisamente se rendía ante el y lo adoraba… -se humillaba-

De nuevo el Diablo lo llevó consigo a una montaña excepcionalmente alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su gloria, 9 y le dijo: “Todas estas cosas te las daré si caes y me rindes un acto de adoración”. 10 Entonces Jesús le dijo: “¡Vete, Satanás! …(Mateo 4.8)

He guardado desde entonces esta idea de aquel proyecto inicial construido en Guadalajara como muy valiosa, la mas valiosa que se me ha regalado, y a la que durante muchos años (ver nota 1 al final) he dando vueltas sobre su sentido, un sentido que me implicaba, -tal vez se pueda afirmar que las ideas que se nos ocurren no son gratuitas, (las ideas no las descubrimos, nos descubren) tienen un sentido- y relacionándola con cosas que se me presentaban, y que han servido como fundamento para proyectar esta casa.

En una ocasión, pasando unos días en casa de unos amigos, sus dos pequeños perrillos se escaparon en un descuido a la calle. Salimos a buscarlos. Por fin, junto a un cruce peligroso los encontré. Me bajé del coche y los llamé. No me hacían ningún caso. Se mantenían a distancia. Me moví al menos para que se alejaran del cruce pero no conseguía que se acercaran. Ni silbidos, ni palabras tenían efecto. Entonces me agaché. Fue inmediato. Los perrillos al verme a su altura se acercaron dócilmente hasta mí y podría haberlos cogido si no hubiera sido porque cuando lo intenté, el collar que llevaban era demasiado grande y se les salió por el cuello. Pero al menos permaneciendo en cuclillas continuaron junto a mi hasta que llegó su dueña.

Esta situación me recordó este proyecto. Mientras que yo permanecía alto como una casa grande, los perrillos guardaban las distancias por miedo, pero al bajar y ponerme a su altura, en cuclillas, la relación se hacia mas de tu a tu y propiciaba mas la confianza, el juego y el acercamiento. mmp 2007.

«También se han llenado de temor meramente de lo que es alto, y hay terrores en el camino .» Eclesiastés 12.5

En esta foto queda evidente la potente relación entre el poder y la altura, hasta extremos como este en que Sarkozy (que al parecer ya lleva de por si unos tacones especiales que le aúpan 7 cm.) se encarama mas aún sobre un taburete para ganar altura (poder) frente a Obama. No me parece casual que en ese momento bíblico citado mas arriba, el diablo tienta ofreciendo el dominio sobre el mundo desde un lugar muy alto <> La seducción que ejerce la altura es enorme y la arquitectura, arquitectura de tacón, que puede proporcionarla, no se sustrae a esto, se vende y realza a sus patrocinadores con unas encumbrantes y halagadoras escalinatas y/o altivas torres.

«…Mas Jesús los convocó a si, y les dijo: No ignoráis que los príncipes de las naciones avasallan a sus pueblos, y que sus magnates los dominan con imperio. (Mateo 20:25) (Traducción de Félix Torres Amat de la Vulgata latina al Español)

Algunas imágenes que luego he ido asociando al proyecto son estas.

La actitud natural ante un pequeño ser querido es agacharse y abrir los brazos. Salvando las distancias, la casa parece tener esa disposición.

Me resulta a veces desalentador explicar el origen de esta casa y el fundamento que tiene en el
sentimiento de humildad que la dio origen porque una reacción común ante su explicación es algo así como si, si…, «pero mira que pedazo de casa». Una vez mas no hay entendimiento entre el que habla y el que escucha. No tengo palabras para hacer creer que realmente esta casa tuvo ese origen que me denigra a mí y sirve para enaltecer al entorno, a quién la mira y a quién los creó a ambos y la explicación una y otra vez es objeto de mofa indisimulada cuando hay cierta confianza cuando no de un silencio abismal y desconfiado. ¿Será que edificar es sinónimo inequívoco de soberbia, no de humildad?.¿ Ó Debe ser que la humildad es mas creíble cuando se manifiesta fea y con materiales de derribo. En parte me consuela saber que según me dijo el que suministró la filita oxidada irregular que se puso en la cubierta, antes, no hace muchos años, era desechada por los canteros y público en general y una vez mas encuentro también consuelo por semejanza en el mismo lugar. «La piedra que los edificadores rechazaron, esta ha llegado a ser la principal piedra angular»

Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová: “Si te vuelves, entonces te traeré de vuelta. Delante de mí estarás de pie. Y si sacas lo que es precioso de las cosas que nada valen, llegarás a ser como mi propia boca.» Jeremías 15.19

y acabo recabando mi razón:

«…Pero que el hermano de condición humilde se alboroce a causa de su ensalzamiento, y el rico a causa de su humillación…». Todos contentos.
Es humillante no ser creído.

En mayo de 2008 recibí un poético y evocador correo de M.C. sobre esta y la casa de Guadalajara.

…Lo cierto es que mis pretensiones son de austeridad y dejando a un lado lo superfluo. Busco algo sencillo, confortable y acogedor. Por eso trato de encontrar algo con «alma». Sobre todo busco en las ruinas y en casas antiguas. Hasta el momento no he tenido la suerte de encontrarlo en el lugar deseado…Encontré hoy tu página y me maravilló la casa que diseñaste en Guadalajara, inspirado bajo el sentimiento de humildad y entendí perfectamente todo su significado. Me di cuenta de que a mi me desagradan enormemente las casas elevadas sobre el terreno por eso ésta tiene para mi ese encanto de unión con la tierra y esa elegancia discreta que en la distancia la hace desapercibida y en la cercanía tan atrayente…Mercedes C.

Un texto que relaciono con todo lo anterior es:

« Cuando hubo completado en Sakai su nuevo jardín y sala de té, invitó a algunos de sus amigos a una ceremonia del té con motivo de la inauguración de su casa. Los invitados, conociendo la grandeza de Rikyu, lógicamente esperaban encontrar algún diseño ingenioso en su jardín, que utilizase el mar lo mejor posible, al estar la casa sobre la pendiente de una colina. Pero quedaron asombrados al encontrar que unos grandes árboles perennes habían sido plantados al lado del jardín, evidentemente para obstruir la visión del mar. Quedaron despistados para comprender el significado de esto. Más tarde, cuando llegó la hora para entrar a la sala de té, de uno en uno subieron por las escaleras de piedra del jardín hasta el recipiente de piedra con agua, para enjuagar su boca y lavar sus manos, gesto simbólico de limpieza física y mental, antes de entrar en la sala de té. Entonces descubrieron que cuando un invitado se agachaba para recoger agua del recipiente con un cucharón, tan sólo en aquella humilde posición tenía la posibilidad de echar una ojeada sobre el mar resplandeciente a distancia, a través de un claro en los árboles; así se daban cuenta de la relación entre el cucharón lleno de agua en su mano y e] gran océano distante, permitiéndole también reconocer su propia posición en el universo; siendo llevado de esta forma a una relación correcta con el infinito.» (Extraído del libro la Casa autoconstruida de Gustavo Gili)

Y otros textos,

La grandeza de un hombre está en saber reconocer su propia pequeñez.
Blaise Pascal (1623-1662) Científico, filósofo y escritor francés.

Hay grandes hombres que hacen a todos los demás sentirse pequeños.
Pero la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes.
Charles Dickens (1812-1870) Escritor británico.

La verdadera grandeza, no necesita la humillación del resto.
Amado Nervo (1870-1919) Poeta, novelista y ensayista mexicano.

Un gran hombre demuestra su grandeza por el modo en que trata a los
que son o tienen menos que él.
Thomas Carlyle (1795-1881) Historiador, pensador y ensayista inglés.

Para ser realmente grande, hay que estar con la gente, no por encima de ella.
Montesquieu (1689-1755) Escritor y político francés.

Cuando el Cristo vuelva –decía mi maestro–, predicará el orgullo a los humildes,
como ayer predicaba la humildad a los poderosos. Y sus palabras serán,
aproximadamente, las mismas: «Recordad que vuestro padre está en los cielos; tan alta es vuestra alcurnia por parte de padre. Sobre la tierra sólo hay ya para
vosotros deberes fraternos, independientes de los vínculos de la sangre.
Licenciad de una vez para siempre al bíblico semental humano.»
(Juan de Mairena). Antonio Machado.

No temáis a la grandeza; algunos nacen grandes, algunos logran grandeza,
a algunos la grandeza les es impuesta y a otros la grandeza les queda grande.
William Shakespeare (1564-1616) Escritor británico

Después que Jehová le había librado de la mano de todos sus enemigos a David, este le cantó al mismísimo Jehová: “Tú me darás tu escudo de salvación, y tu humildad es lo que me hace grande”. (2Sa 22:36)

Una vez con alguien hablábamos de que los buenos humoristas no hacían humor a costa de ridiculizar a alguien, de reírse y de humillarlo. Pensé entonces que una casa debía hacer igual. Que no debía encumbrarse, ni apabullar con su tamaño ni altura. (05.08.06) Bastante es tener una casa como para que esta haga de menos al que es invitado a ella ó no la tiene.

El cuerpo humano es una creación infinitamente mas perfecta que cualquier objeto que haya podido crear el hombre. Y cierto es que aunque el propio hombre sea necesario para crear vida y con sus propias manos pueda fabricar un ordenador de ultima generación, sus manos son impotentes para crear una sola célula con vida, porque la vida corre por sus venas pero no le pertenece. Desde esa microscópica célula, a la maravilla de la creación que supone una mano ó un ojo, la complejidad y perfección del organismo humano está a años luz de la obras mas logradas de la historia de la humanidad.

Las instalaciones de un edificio son un eco burdo y lejano del sistema circulatorio, digestivo ó nervioso. La inteligencia de cualquier edificio de los llamados inteligentes es una muesca grotesca en comparación con las capacidades de aprendizaje de un niño. Se necesitan 1000 ordenadores de altísima capacidad para empezar a parecerse a un solo cerebro humano. La belleza de un rostro, ó de una sonrisa a tiempo, nada tiene que ver con la expresividad inanimada que pueda tener cualquier naturaleza muerta. Una mano tendida cuando uno está en el hoyo es insustituible. A veces resulta sorprendente el valor que reciben las obras y las propiedades de los hombres, ya sean edificaciones, microprocesadores ó automóviles, y el poco valor que se le concede a la vida humana.

También asombra las ingentes cantidades de dinero que gobiernos y naciones destinan a la creación y conservación de un patrimonio material y lo poco que se destina a la supervivencia y respeto del patrimonio humano sobre todo si está fuera de sus fronteras y no sabe darle bien a la pelota. Y que decir de lo que se destina a defenderse ó a atacar a los demás hombres. Por eso cada vez estoy mas contento de haber proyectado esta gota en el océano donde la materia construida se rebaja ante el que la mira, y pone a la tradicionalmente ensalzada materia inanimada defendida a muerte, a los pies de la materia animada, de la valiosísima vida de la que es poseedor el hombre. Y después de este grito en el desierto y pidiendo disculpas por este arrebato reivindicativo en medio de la explicación de este proyecto, y con miedo a que no en todas las circunstancias pueda mantener estas palabras, continuo contando mas cosas pero no sin decir que la impredecible cobardía de un futuro espero que no reste valor a la claridad del momento en que salieron a la luz estas palabras. Y ya por último y a riesgo definitivamente de dejar sin aliento al lector, no olvidar tener presente la última consideración para no conducirles a error:

…y veneraron y rindieron servicio sagrado a la creación más bien que a Aquel que creó. (Romanos 1.24)

Copio aquí un hermoso un correo que recibí a primeros de 2011 y que tiene que ver con todo lo anterior.

La casa del tejado hasta el suelo, la casa espiritual-

Hola, me llamo A. vivo en un caserío en el País vasco, queriendo cambiar de lugar, trasladarme a otro espacio en contacto con la naturaleza, pero la verdadera naturaleza como digo yo, lejos de las carreteras, lejos del ruido del tráfico y lejos del aire contaminado por una cementera. De ahí mi búsqueda de otro caserío a rehabilitar, o quizás de un terreno dónde poder edificar una casa «espiritual», toda esta búsqueda me ha llevado a su página y a su maravillosa casa, esa que abraza y no aleja, me ha alegrado infinitamente encontrarme con piedra, con cal, con arena, con madera y con luz, con mucha luz, pero me ha alegrado mucho más el encontrarme con una persona llena de sensibilidad hacia la obra, hacia el ser humano, hacia la sencillez del alma.

Me he enamorado de su casa, cambiaría algunas cosas, como por ejemplo la teja, me gusta la teja curva vieja, quizás las paredes encaladas en mortero de cal haciendo diferentes tonalidades, como con la arena del desierto, también la madera del suelo, más ancha, más clara y con cierto aire moderno, para no recargar, quitaría algunos ventanales de la cara sur, e insertaría los cristales en los muros laterales, para no ver perfiles, fundir piedra y cristal y encalaría las paredes de dentro, haciendo un estucado natural, le daría a la puerta de entrada un mayor protagonismo, también la puerta del hogar da la bienvenida y abraza; separaría el estudio y el salón con dos columnas cayendo desde el techo, uniría estos dos espacios, separándolos tan solo con dos columnas o quizás una, cerraría algunos de los ventanales del estudio y colocaría de nuevo una pared de piedra, cubierta en cal, esas paredes que aportan calor al alma, paredes que aportan volumen en su color, como si de las dunas del desierto se tratara y para finalizar realizaría una cocina más moderna, con el mismo espíritu pero aportando acero inoxidable, paredes de cal y algún otro elemento de modernidad.

En fin, su casa, es un soplo de frescura, de esperanza y en mi caso de alegría, quizás dentro de unos años nos conozcamos, la vida no para de dar vueltas, gracias a Dios.

A.J

26.02.2011

La parcela tenía que tener suficiente tamaño para respetando los retranqueos, dar cabida al proyecto, ser mas ó menos plana y con su acceso por el Este. Y la encontramos.

De acuerdo con las ideas anteriores, la piedra existente en este terreno se descabezará para que la casa quede a ras del suelo. Desde la entrada se ve la casa en escorzo, tanto el lado Sur como Este con un acceso tangencial mas amable. La escala de la casa es pretendidamente baja, evitando una edificación con mucha presencia y altura que se impone altiva y ostentosa al que entra y al que la circunda.

De haber construido sobre la piedra original, el nivel de suelo de la casa hubiera quedado muy por encima del de la entrada, quedando entonces la casa encumbrada, en posición dominante sobre el jardín, y sobre el nivel del que llega. Además se hubiera perdido a su vez una relación de continuidad entre interior y exterior. Al construirse a ras de suelo, la casa se hace mas próxima. Táctil.

● Es cierto que esta casa, esta obra, camina en sentido contrario a ese «espíritu» del mundo, en el que cada cual, cada gran empresa, suele tratar de hacer algo mas alto, mas largo, mas grande que la otra, para deslumbrar, asombrar y empequeñecer a sus competidores y al común de los mortales, haciendo insignificante esa pequeña vida infantilmente boquiabierta al pie de esos nuevos gorilas de acero y cristal que se golpean vanidosamente el pecho mostrando que alto han llegado.

● El tejado baja mas allá de su altura normal, se hace accesible hasta incluso poderse tocar y sentarse en el. La casa se «agacha» y «extiende» los brazos, parece que acogiendo al que entra y arropando al que está. La materia, como cobrando vida, se acerca al hombre, lo rodea con sus «brazos» y le da cobijo. Deja de ser encumbrada, de enseñorearse, de enaltecer el ego de su dueño, de decir «aquí estoy yo» envalentonada por su tamaño inevitable, y se pone por debajo del que viene, a su servicio. Las aguas a una Voz se calmaron. Es una victoria del hombre sobre la materia. ¿Que es mas grande, el zapato ó el pie? ¿que es mas importante, el zapato ó el pie? La vulnerabilidad del incomparable don de la vida no es hecho de menos por las vanas pretensiones de solidez, seguridad y eternidad de la materia edificada. Ni firmitas, ni utilitas ni vetustas …No quedará piedra sobre piedra… ¿Cuantas veces el hombre, portador de este divino don, ha sido ninguneado por arquitecturas deslumbrantes ú obras aplastantes, apabullantes y altivas? Aquí la materia-arquitectura, queda dominada, domada, puesta a sus pies y no como mucho ocurre, donde el materialismo exacerbado se impone sobre el hombre, se exhibe distante, con altivez ante el y le trata de seducir, para posteriormente someter, esclavizar ¿e hipotecar?.

25 Pero Jesús, llamándolos a sí, dijo: “Ustedes saben que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los grandes ejercen autoridad sobre ellas. 26 No es así entre ustedes; antes bien, el que quiera llegar a ser grande entre ustedes tiene que ser ministro de ustedes, 27 y el que quiera ser el primero entre ustedes tiene que ser esclavo de ustedes. 28 Así como el Hijo del hombre no vino para que se le ministrara, sino para ministrar y para dar su alma en rescate en cambio por muchos”. (Mateo 20:2528)

Esta casa es un pequeño homenaje al hombre, al hombre de la calle, libre para lo divino y lo bestial, al que tantas veces en su pasar junto a las edificaciones se le ha empequeñecido por el encumbramiento de estas, rebajado por altas escalinatas, minimizado y excluido por orgullosos muros, deslumbrado por blanqueadas paredes, aminalado por esbeltas columnas, encorvado por miradas encaramadas, reducido por bochornosas ostentaciones, enrojecido por insultantes lujos, avasallado y hecho de menos por una arquitectura que se ha prestado impropiamente para enaltecer a su efímero dueño ó a su autor y no al alma de quien la mira ó a la belleza del entorno natural que la rodea. También lo es digo, un homenaje a la naturaleza, a la Creación, bella y bestia, ó bestia y bella, maltratada en unas por el propio hombre y maltratadora de este en otras. En medio, intentando defender al hombre de su entorno sin por ello agredirlo, – mas bien honrarlo- surge esta arquitectura servicial, cabizbaja, ciega, sencilla ante los dos, reconociendo las virtudes de ambas y los defectos propios, porque al contrario de esta casa, ambos, hombre y naturaleza están hechos directamente por la mano de Dios, y a quien primordialmente como Creador de ellos se rinde ciegamente la casa.

…3 Cuando veo tus cielos, las obras de tus dedos,
la luna y las estrellas que tú has preparado,
4 ¿qué es el hombre mortal para que lo tengas presente,
y el hijo del hombre terrestre para que cuides de él?
5 También procediste a hacerlo un poco menor que los que tienen parecido a Dios,
y con gloria y esplendor entonces lo coronaste.
6 Lo haces dominar sobre las obras de tus manos;
todo lo has puesto debajo de sus pies:…
(Salmos 8 ,3-6)

¿Te has perdido?
Como no sabemos cuando vamos a morir, llegamos a creer que la vida es un pozo inagotable. Sin embargo todo sucede solo un cierto número de veces y no demasiadas.
En cuantas ocasiones te vendrá a la memoria aquella tarde de tu infancia, una tarde que ha marcado el resto de tu existencia, una tarde tan importante que ni siquiera puedes concebir tu vida sin ella. Quizás 4 ó 5 veces, quizás ni siquiera eso. ¿Cuantas veces mas contemplarás la luna llena? Quizá 20 y sin embargo todo parece ilimitado.

(Final de la película El cielo protector, basada en el celebre libro de Paúl Bowles)

– J.M.R.G. me manda esta pequeña historia que reproduzco a continuación:

A un grupo de estudiantes de escuela primaria se les pidió que listaran lo que ellos pensaban eran «las 7 Maravillas del Mundo moderno ó actuales.»
A pesar de ciertas diferencias, los siguientes fueron los que recibieron mas votos:
1. Las Pirámides de Egipto
2. El Taj Majal
3. El gran cañón del Colorado
4. El canal de Panamá
5. El Edificio Empire State
6. La Basílica de San Pedro
7. La Gran Muralla China

Mientras contaba los votos, la maestra notó que había una niña que no había terminado de listar sus sugerencias,
así que le preguntó si estaba teniendo problemas con su lista, a lo que la niña respondió:
«Si, un poquito. No puedo terminar de decidirme pues hay muchas».
La maestra entonces le dijo: «Bueno, léenos lo que tienes hasta ahora y a lo mejor te podemos ayudar».
La niña lo pensó un instante, pero luego leyó: «Yo pienso que las siete maravillas del mundo son»:
1. Poder ver..
2. Poder oír…
3. Poder tocar
4. Poder probar
5. Poder sentir…
6. Poder reír
7. Y poder amar»
El salón se silenció a tal punto que si se hubiera caído un alfiler, se hubiera escuchado…

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“Te alabo públicamente, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido cuidadosamente estas
cosas de los sabios e intelectuales y las has revelado a los pequeñuelos. (Lucas 10.17)

9 Ciertamente [te] elogiaré, oh Jehová, con todo mi corazón;
de veras declararé todas tus maravillosas obras.
2 Me regocijaré, sí, y me alborozaré en ti;
ciertamente celebraré con melodía tu nombre, oh Altísimo. (Salmos 9.1-3)

La fachada de esta casa en realidad es la cubierta. Este elemento normalmente alto, inaccesible y muchas veces solo visible desde el aire se hace visible y tocable, haciendo como que la casa se hunde ó la persona frente a ella se eleva devolviendo la sensación de protagonista a quien la observa, devolviendo la mirada de donde viene, haciendo sentirse presente.

La situación de la puerta de entrada a la casa desde la entrada de la calle está elegida de forma que desde ella no se ve la puerta de entrada a la casa, quedando oculta por uno de los brazos. (Mas o menos como se ve en la imagen de mas abajo). Se pretende que no haya camino en el césped ó pavimento que indique por donde aproximarse y entrar; si por la izquierda, entre los brazos, ó por la derecha, por el porche sur. El camino no debería manifestarse por los sucesivos tránsitos de otros. El que entra por primera vez no verá la puerta y tendrá que decidir si se acerca a la casa por la derecha o por la izquierda, y como quiere relacionarse con ella por tanto. El acceso por el sur ampara y protege, el este se rinde. Son dos situaciones espaciales y emocionales distintas.

He establecido una semejanza entre la casa con el tejado hasta el suelo y el Quijote. La parte
alta de la casa es el hidalgo Don Quijote que lucha enhiesto contra los molinos y la parte baja
que llega hasta el suelo es Alonso Quijano, el caballero de la triste figura. (09.09.06)

# La línea del alero bajando hasta el suelo, con una dirección descendente y no ascendente me
hace pensar a veces en aquello de polvo eres y en polvo te convertirás. (18.06.09)

#También esa humildad del tejado hasta el suelo me hace pensar en ..no soy digno de que entres en mi casa.. (28.12.09)

# Creo que esta casa cabizbaja, que se pone de frente, que da la cara pero mira al suelo, o no mira, está pidiendo perdón,
que en su viaje al pasado, se reconoce como culpable, y ciega, sin distinguir si las culpas que le caen son todas suyas, deja que
la aplasten su techo hasta la tierra, y puesta a los pies del afuera, trata de redimirse, de ponerse en paz con lo(s) demás, consigo misma y con EL. (26.09.2009) y (14.07.2010)

…»Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres debajo de mi techo. 7 Por esto no me consideré digno de ir a ti. Mas di tú la palabra, y sea sanado mi sirviente… » Lucas 7.6

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Notas sobre la importancia de los lugares altos

La importancia de «lo alto» a lo largo de la historia del hombre es enorme. La arquitectura ha sido un vehiculo para la consecución de la misma. Ha sido otra ramera mas que se ha vendido a los deseos de quien paga el precio, como no, mas alto.:-).

«y los hijos de Israel se pusieron a escudriñar las cosas que no eran rectas para con Jehová su Dios y siguieron edificándose lugares altos en todas sus ciudades, desde la torre de los atalayas hasta la misma ciudad fortificada; 10 y siguieron erigiéndose columnas sagradas y postes sagrados sobre toda colina alta y debajo de todo árbol frondoso; 11 y allí en todos los lugares altos continuaron haciendo humo de sacrificio, lo mismo que las naciones que Jehová había llevado al destierro a causa de ellos, y siguieron haciendo cosas malas para ofender a Jehová» (2 Reyes 17)

Sin embargo, Ezequias tomo otro sendero.

Y él continuó haciendo lo que era recto a los ojos de Jehová, conforme a todo lo que había hecho David su antepasado. 4 Él fue quien quitó los lugares altos e hizo pedazos las columnas sagradas y cortó el poste sagrado (2 Reyes 18)

Josias también apoyó ese camino.

Y también todas las casas de los lugares altos que había en las ciudades de Samaria, que los reyes de Israel habían construido para causar ofensa, las quitó Josías, y pasó a hacer con ellas conforme a todas las obras que había hecho en Betel. 20 Por consiguiente, sacrificó sobre los altares a todos los sacerdotes de los lugares altos que había allí y quemó sobre ellos huesos humanos. Después de eso regresó a Jerusalén. (2 Reyes 23)

…casas de los lugares altos…como suena esto como criterio de emplazamiento hoy dia.

Y a la fuerza dejó sin negocio a los sacerdotes de dioses extranjeros, que los reyes de Judá habían colocado para que hicieran humo de sacrificio en los lugares altos de las ciudades de Judá y en los alrededores de Jerusalén, y también a los que hacían humo de sacrificio a Baal, al sol y a la luna y a las constelaciones del zodíaco y a todo el ejército de los cielos.

(2 Reyes 23.5)

Curiosa expresión. Dejó sin negocio. Me recuerda a la «crisis de los prestamos» que en estos momentos se vive en todo el mundo.

Un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse. Gabriel García Márquez

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Experiencia de la casa

Resulta muy agradable poder acceder por 3 de sus lados al exterior. En total la casa tiene 9 puertas en contacto

que dan a los porches ó exteriores.

De momento no se hace pesado una revisión nocturna por si alguna de las puertas se ha quedado abierta

Hecho en falta los enchufes mas altos. Todos (salvo los de la cocina) están a una altura que hay que agacharse.

La unión del distribuidor (en forma de secador de pelo) y el vestíbulo resulta muy agradable.

Hecho en falta algún enchufe fuera y una toma de televisión.

Las cajas de enchufes en el suelo del estudio no han estado donde hubiera sido necesario
El porche este en verano es claramente el mas usado.

Como estaba previsto, es necesario proteger del sol en verano de las ventanas al oeste .

El giro de alguna puerta y mampara de baño no resulta el mas apropiado

El disponer de la barbacoa al lado del porche este, a cubierto y ligado a la casa resulta acertado

Opiniones sobre este proyecto
(Se ha tratado de recordar las palabras exactas)
.
J.B: Yo quitaría la chimenea para que se viera al entrar el tejado mas limpio. El tejado es el proyecto. Que envidia.
Yl.: Parece un león sentado. Me encanta.
M.: Los grandes ventanales le quitan el aire rústico. Muy integrada con el entorno. ¿Donde conseguís la madera?
Jn.: Parece una casa cercana.
M.A.: Es una pasada. Quitar la chimenea a lo mejor hace que el tejado llegue a abrumar.
X.¿Todo lo que haces lo publicas en Internet?
MM.: Da la sensación de cobijo. A una casa singular tienes que ponerle una puerta singular.
M.O.: Preciosa
P.L.: Espectacular. Quiero verla cuando esté construida.
M.P.: Me gusta. Es distinta. Es la casa que me haría para mi. Por dentro cambiaría algunas cosas.
J.A. : Con unos pocos toques sería una casa de diseño.
P.: A mi me parece una pasada también.
J.A: Parece una casa domada, como un perro sentado que te espera.

C.G. Parece como una pequeña montaña

¡ Como quedaría esta casa en una verde pradera de Cantabria !

! Pero esta casa es de verdad, esta casa existe !?

Esta foto es la simetría digital de la vista desde la entrada. Las uso para desvincularme de ella. Me recuerda la costumbre que tienen los catadores de vino de beber agua después de cada cata.

Nota 1

Hace tiempo encontré un relato sobre una mujer con problemas con el alcohol, donde trataba de explicar como consiguió vencerlo. Lo que escribe me ha hecho recordar todo esto.
«..una explicación satisfactoria (a haber dejado el alcohol). Para que ocurra este milagro sólo hay que cumplir una condición: haber «tocado fondo», como se dice en AA; es decir, haber comprendido cabalmente que se está derrotado del todo por el alcohol, y que, por sí solo, uno nunca podrá dejar de beber, que necesita extender la mano y pedir ayuda. …»

Un hecho al parecer frecuente es que parejas que llegan a adoptar como consecuencia de no producirse el embarazo, suele llegar mas fácilmente este una vez realizada la adopción.

* El endiosamiento de la profesión se puede comprender aquí en España por la «Titulitis» común a otras tantas carreras y por el desarrollismo urbanístico de los años 60 llevado a cabo por relativamente pocos arquitectos muy solicitados, lo que hace entender por ejemplo lo que decía un arquitecto mayor en un conferencia, el encargo de un chalet fuera una tarea menor y de segundo orden, quizás casi despreciable, y a cuyo cliente se le hacia esperar. El complejo de superioridad de otro arquitecto lo volví a ver cuando no hace mucho contaba que había clientes a los que había que decir «Usted no tiene categoría para proyectarle un chalet». Este encumbramiento** no es por supuesto privativo de los arquitectos y va trasladándose a lo largo del tiempo y del espacio de unas personas, edades, gremios, colectivos, clases, grupos, castas, cuando no estados, naciones ó civilizaciones, a otros según a veces la manipulada ó no ley de la oferta y la demanda, entre otras leyes que rigen el mas y el menos, el arriba y el abajo y por tanto la situación relativa de dominio y poder de cada cual respecto a su entorno. (Ley de las Montañas y de los Valles)

** Hoy día ese encumbramiento se ha visto rebajado hasta tal punto que uno de los trabajos profesionales tan comunes para el arquitecto como el control de ejecución de las estructuras es supervisado por las conocidas OCT, fenómeno de control de un profesional totalmente inusual en todo tipo de actividades. Ni el conductor de autobuses con 40 personas bajo su responsabilidad, ni el piloto de avión con 200, ni los guardias de seguridad armados, ni el médico ó cirujano tienen una supervisión parecida. Las compañías de seguros no se fían de los arquitectos y aparejadores y han logrado que la ley les permita una supervisión del trabajo de estos. Bolonia amenaza la consideración de estos.

«Por consiguiente, puedes estar seguro: ninguno de ustedes que
no se despida de todos sus bienes puede ser mi discípulo.
(Lucas 14.33)»

La selva.

 

 

La avioneta se estrelló junto a la explanada de una jungla. Wetton sintió el traqueteo algo violento que el terreno irregular producia en las ruedas del tren de aterrizaje. La noche no permitia ver la extensión de la pradera y si era  larga para que se detuviera antes de llegar a los imponentes árboles.

A medida que iba disminuyendo de velocidad, se iba calmando la incertidumbre de chocar con un obstáculo. Los pasajeros gritaban, las maletas de mano se caian a los pasillos, los motores rugian en su desaceleración.

De pronto, un fuerte golpe, fortisimo, le hizo perder el conocimiento. Se había detenido brutalmente, como en un choque frontal.

Despertó atontando, todo era silencio y oscuridad. Sintió estupefacción. Su rodilla le dolía. Su hombro derecho le molestaba.  Se echó para atrás, reposando su espalda sobre el asiento. No sabía donde estaba. Los minutos pasaban sin saber que hacer. Ignoraba si amanecería en pocas o muchas horas. Su reloj estaba roto y parado a las 22:23. No sabía cuanto había pasado desde el impacto hasta su despertar.

Se dirigía a Rio Janeiro desde Bogotá. Podía estar en cualquier lugar de la selva Amazónica. El jet exclusivo para unos pocos pasajeros, estaba inclinado. Hacía frio. El viento silbaba al atravesar las ventanucos rotos. Tenía sed.

Su respiración era pausada. Lo último que recordaba era que se estaba tomando su aconstumbrado whisky mientras ojeaba una revista y de pronto vio salir fuego del motor derecho.

Había retrocedido a la prehistoria. Mas aún. Un lugar inhóspito, solitario, fuera de la civilización, donde únicamente su movil era el vestigio de miles de años adelante. Regreso al pasado. La linterna le permitió entreveer su entorno. Pudo ver la hora. 22:44. Comprendió que ese invento telecomunicativo era el objeto mas valioso en ese momento pero que debía pensar en como aprovechar la batería que le quedaba.  Alumbró hacia el pasillo. Se incorporó. El brazo de un pasajero colgaba del antebrazo de la butaca. No respiraba. En el asiento mas adelante , otro cuerpo. Se acercó. El cuerpo retorcido estaba estampado contra el siguiente asiento. Un hilo de sangre seco aparecía en su boca. Se dirigió a la cabina. Todas las luces apagadas. Los dos cuerpos de los pilotos yacian deformados. Todos sin vida.

Wetton anticipó sus siguientes días, soledad, incomunicación, dificultades, incomodidades, incertidumbre y tal vez la muerte. Muerte por hambre, frio, presa de una alimaña…

Sin darse cuenta se vio situado al principio de la historia, antes incluso de la prehistoria, de la edad de piedra o la edad de hierro, donde al menos en esas épocas, la ignorancia y desvalidez de un bebe era amorosamente compensada por la manada que había aprendido a sobrevivir en un entorno hostil sin muchos medios. Imaginaba a los padres de la edad de piedra, enseñando a sus criaturas lo que se podía o no podía hacer, los riesgos que había que evitar. Y el se sentía un bebé.

La cueva de piedra la podía sustituir por el espacio del jet, pero las técnicas de caza las desconocía, los medios para hacer fuego inexistentes, hachas, piedras para producir chispas, lanzas para atravesar un animal… nada de eso tenía. La gran encliclopedia de Google inaccesible. You Tube era cosa de muchos siglos después. Las ferreterías cerradas.

Solo contaba con los conocimientos que hasta ese momento había acumulado en su desmemoriada cabeza. La mayor parte útiles para ejercer su profesión de arquitecto pero no para sobrevivir solo en una jungla lejos de cualquier atisbo de civilización protectora.

Recordó que pocos días antes recorría al anochecer una calle adoquinada, con farolas de luz cálida, con viviendas calefactadas, con agua en los grifos, con despensas repletas…. Con cajeros automáticos. Incluso con un coche de policia que transitaba lentamente entre los paseantes por si acaso. Su tarjeta bancaria de nada le servía ahí.

Empezó a comprender los beneficios de esa civilización que tantas veces había denostado. Recordó tambien el texto bíblico que decia que el mundo yacia en el poder del maligno. Se le antojó quitarle un poco todo ese poder. El, ahora, solo, desvalido, a cientos o miles de kilometros de cualquier signo de civilización, sin sus medicinas para el corazón, para la depresión que últimamente estaba atravesando, con líquidos para vapear dos o tres días… se comprendió en el peor escenario posible. Cierto es que alcanzó a pensar en la situación en que se encontraría un alpinista colado por una grieta profunda, vertical y oscura entre dos masas de hielo y nieve y que en la caida había perdido su piolet.

No tenía ni un mapa, ni una brujula, y cuando saliera el sol y pudiera orientarse con este, que dirección tomar?

No tenia una Biblia ni a nadie a quien amar salvo a si mismo si. La ley principal, amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo, se le hizo insuficiente y poco práctica por un momento. ¿Como amar a Dios en aquel inhosito lugar? Quizas, pensó, que esta circunstancia que estaba viviendo, era la oportunidad que Este le daba para agradecerle todo lo que había tenido, arrepentirse de lo poco que lo había valorado y lamentarse de lo desagradecido que habia sido a lo largo de vida hasta el momento en que el motor se incendió. Moriría de una picadura de serpiente, de ser engullido o triturado por por una gran anaconda, de una herida sin antibióticos…

Recordó noches cálidas del verano anterior, servidas de frios vinos blancos en copa helada y con una uva roja que decoraba su interior, en compañía de aquella preciosa mujer, que girada hacia él, le miraba  mientras disfrutaban de una sonriente conversación con el agradable aire fresco en la terraza elevada de un hotel de lujo en Madrid. Todo aquello le parecía una ilusión.

….

8 de noviembre de 2022

 

Manuel Monroy Pagnon

Cita en El Escorial

Alegra me cuenta que tiene un amigo con un piso en una buena calle de Madrid. El tiene unos 68 años. Conserva su piso como cuando vivian sus padres. Todos los vecinos modernizaron sus casas, él, sin embargo, mantiene las paredes algo oscuras con la misma pintura que entonces. Los muebles de aquella epoca. La televisión antigua. Entrar allí supone regresar a hace 30 o 40 años. Duerme en el dormitorio que tenia cuando vivia con ellos. El dormitorio principal intacto y sin usar.
Me hace pensar en la capacidad que tienen los espacios de contener recuerdos y la firme voluntad de esta persona de envolverse en los ambientes que vivió hace mucho tiempo.

Esta mañana de sábado me vine a El Escorial tambien buscando vivirla en este lugar que me trae recuerdos de hace cuatro o cinco años. Es esto nostalgia? ¿Una forma de evitar el duelo sumergiéndose en un espacio y tiempo pasado? Cualquier tiempo pasado fue mejor? Buscando en el baúl de los recuerdos?

Levanto la mirada, dos policias pasan ante mi, coches circulando despacio, un motorista con mochila, una chica estornudando, un hombre con dos perros, alguien de oscuro con sombrero claro de ala corta…Presto atención a Supertramp, llevo escuchando la misma canción hace media hora.

La levanto otra vez. Una mujer delgada, de vestido negro, rostro serio algo demacrado, labios pintados de rojo, sombrero de paja de mucho vuelo, su mano sobre la cincha del bolso de cuero que cuelga de su hombro derecho, desaparece de mi vista para siempre. Yo nunca existí para ella. Tengo ganas de conocer a alguien.
Estaré sentado con sombrero blanco el sábado 6 próximo a las 12:30 en El Alaska. El Escorial.

El Escorial, 30 de julio de 2022. 13:15 horas.

Microrelato. Una buena noche en la ciudad

Antonio se enamoró de su antigua ayudante de locución. El tenía 53 años. Ella 50. Él estaba casado. Ella, separada. Ella marchó a Argentina. El permaneció en España. Volvió fugaz un 24 de diciembre a Barcelona. Mientras que las casas estaban presididas por mesas repletas a punto de desordenarse, ellos vagaban felices por la ciudad iluminada y desierta en su viejo Volvo acompañados de emoción embotellada de vino. Aquella sensación de desapego del mundo, de sus fiestas y fastos por decreto, fue uno de sus muchos cómplices recuerdos. Antonio murió de infarto la siguiente noche buena. Ella se casó.

Morir juntos

 Leonid salió del casino con un millón más que cuando entró.

Giró su cabeza a la izquierda, se acercó al borde de la acera y levantó el brazo. El taxi se detuvo a su lado. Armyanskiy Lane, 33, pronunció.

Sentía emoción y procuraba controlarla respirando profundamente. Todo había cambiado. Iba asimilando lentamente su golpe de suerte. Aquellos últimos cinco meses les habían agotado. Día a día, mes a mes, se habían ido sintiendo cada vez más oprimidos, más al borde, más a limite. Aquella noche había tomado la decisión de jugarse sus últimos recursos, alimentado por una extraña intuición que tantas veces le había fallado. Perder hubiera significado el final, ya no había más opciones, más prestamos, más tiempo.

Llovía cuando cerró la puerta y rodeó el parque. No apresuró el paso. Quiso sentir el agua caer sobre su cabeza y resbalar por sus mejillas. Quiso que la brisa refrescara su rostro empapado, que el olor a tierra mojada le hicieran vivir el presente por fin.

Allí donde miraba, todo le parecía bello, natural, como tenía que ser. Una chinita tras el mostrador de una tienda, un banco con una pareja abrazada, un autobús deteniéndose y abriendo sus puertas. Quiso por un instante que su casa estuviera más lejos, seguir disfrutando de aquella sensación de llenura, de placer, de bienestar, de que todo por fin había terminado y comenzaba otra vida. Ella le vino a su mente. Aceleró el paso. ¿Cómo no correr vertiginoso a compartirlo? Empezó a imaginar cómo se lo diría, lo que sentiría al ver cambiar su rostro amado asimilando en sus entrañas que ya pasó todo, que la vida entraba de nuevo en esa casa. Ansió contemplar cómo se transformaría su expresión ajada de los últimos meses por una sonrisa, por la emoción de poder por fin respirar, de empezar a olvidar el dolor que precede a la desesperación.

Leonid abrió la puerta. Olió el gas. Corrió al salón. Ella estaba tendida en el sofá. Su cuerpo inerte le atravesó el corazón. Su alma congelada comprendió con espantoso fulgor que Fedora no había aguantado más.

Se sentó a su lado y la abrazó. Su cuerpo volvió a experimentar de nuevo las mil indescriptibles sensaciones que lo recorrían cuando comenzaba a hacerla el amor.

Lo último que sintió fue unas lágrimas cálidas saliendo de sus ojos.

Manuel Monroy, febrero de 2020

Bocetos de personas

Antonio media uno ochenta. Ojos verdes, mentón triangular, rostro afilado, estudió para mecánico de vuelo. De joven vivió en un barrio acomodado de Madrid y estudio en un colegio privado. Era una máquina de ligar. Le recuerdo llorando un día porque su padre esperaba algo más de el que fuera mecánico de aviones. Se casó y se divorció. La segunda vez se emparejó. Una noche saliendo los cuatro, me sorprendió ver como su mujer lo humillaba ante nosotros. Yo salí en su defensa con una jocosidad entrecortada y barrunté el calvario que podría significar su matrimonio en la intimidad. Tenía una emocionalidad difícil y una sexualidad algo descontrola y después de años de sutiles tratamientos farmacológicos mantenía un cierto equilibrio vital. Me enseño mucho de farmacopea.
Por las noches tomaba un neuroléptico para dormir que no le dejaba huella al despertar, creo que risperidona, y se administraba a su manera un antidepresivo, rompiendo todas las normas, dos veces a la semana. Así mantenía a ralla una libido algo desbordada sin aniquilarla.

Era ateo empedernido.

El primer recuerdo que tengo de Ricardo es de alguien serio. Más alto que la media, le gustaba el tenis, la bicicleta e irse de cañas.

De rostro alargado y ojos claros, era de risa fácil y sonrisa simpática. La suya me recordaba a la de Anthony Quinn. En sus mejillas, se dibujaban entonces dos grandes surcos que eran como un abrazo a la humanidad. Habilidoso socialmente, nos reíamos mucho cuando quedábamos hasta que nos cansábamos de superficialidades y nos poníamos a pensar. Entonces discutíamos. El de forma muy agresiva. Era de moral muy elástica, excesiva e incomprensible para mi.

Meticuloso, tuvo un gesto de generosidad hacia mi como pocos recuerdo, y cuando tiempo después se lo recordé agradecido, el no reconocía haberlo tenido. Desconcertante.

 

Elsa tenía 50 años. Mujer de curvas y grandes senos, confesaba sin pudor que la encantaba mostrarlos a través de un generoso escote.

Trabajaba despachando clientes en una estación de autobuses.

La gustaba que la preguntasen. Casada, insatisfecha con un marido que se venía rápido buscaba relaciones que la compensaran. Aquella tarde de sábado en la que hablamos, había quedado con un amigo para bailar y acostarse. Su marido estaba de viaje. Su amante la pidió que llevara un vestido sin más. Sin mas debajo.

Para saldar una deuda del marido, hizo un trio con el jefe de el y su sobrino. Le gustó, pero no repitió pese a que se lo pidieron. El marido nunca supo que la deuda fue pagada de esa manera.

La primera impresión de Andrea fue que era educada. Y lo fue. Mujer de pocos juicios, y puntuales broches de humor. De mediana edad, decía encontrarse bien y tranquila. Tuvo una relación que acabó. La gustaba charlar. Era maestra de redacción. La gustaba viajar, el cine, el teatro, la música, pasear...
Me citó a Umberto Eco. Llamaba a las cosas por su nombre. Era respetuosa.

 

Gilian era un torbellino y cuando hablaba me aceleraba el corazón. Mezclaba los asuntos y pasaba de uno a otro de forma desconcertante. Amable, de mentón puntiagudo, tenía un ingenio natural difícil de encontrar.
Curvilínea, ojos pardos, pelo teñido, podía pasar de un estado de ánimo a otro en un instante. Mientras que algunas las cazaba al vuelo, otras pasaban años sin cogerlas.

Manuel 2019

Un breve paseo

Andrés caminaba por las calles taciturno. En su cabeza le rondaban varios pensamientos entrecruzados. Los semáforos se encendían dispares, las luces tintineaban, los escaparates eran chorros de luz, los neones le sorprendían con sus destellos. Interrumpía sus pasos en los cruces con ansiedad, deseando pasear y pasear. Huía de la soledad de su cuarto, cansado de mirar los mensajes, las noticias, los correos, las ausencias de tantos saludos que añoraba, aunque fueran breves palabras. Las fiestas habían invadido la ciudad, y su vacío se había hecho a medida de ellas. Atrás quedaban los brindis, las citas, las juergas, las borracheras, los dolores de cabeza... Su vida ordenada de ahora deseaba un enamoramiento, aunque fuera fugaz.
Se detuvo a en encender un cigarro. Al poco ella le pidió fuego.
-Somos de los pocos que quedan - se aventuró a decirla
-Si, con los cigarrillos electrónicos, ya pocos echamos humo de verdad, -comento ella
-A veces parecemos como apestados –añadió él.
La conversación no duró mas, y deseo que se hubiera prolongado. Le hubiera gustado saber de ella, de donde es, de donde viene, si está casada, si se siente sola, si añora salir a tomar un café y charlar sobre lo que ha hecho en el día, o sobre como pasará estas fiestas. Todo su deseo se quedó en apenas un breve intercambio de frases, y una añoranza de conversar, de pedirle el teléfono, de escribirse a últimas horas de la noche.
Continuó su paseo, por una calle cuesta arriba, que ciertamente le costaba remontar. Esta vez los recordatorios de las cajetillas de cáncer, fumar mata, el humo contiene más de 70 sustancias cancerígenas se le venían a la cabeza, eran la tortura placentera de fumar. Esta vez un joven apresurado le volvió a pedir fuego. Le entregó el mechero. El chico se lo encendió y salió rápido.
Vio una tienda de manicura abierta. Entró en ella. Preguntó si podían atenderle. Tuvo suerte. La conversación fue cordial. La chica simpática. Volvió a su cuarto mejor.

Manuel Monroy 2019

Cinco maletines

Eran las 8 de la mañana. El Sr. Muller tenía sobre la cama de la habitación 103 del Hotel Ritz, cinco maletines. Por última vez los abrió y repasó su contenido.

La cerradura central mate sonó opaca al abrir el maletín negro de cuero. Una carpeta trasparente estaba en primer lugar, y un borrador de escritura de compraventa en su interior, sobresaliendo por los bordes. En la tapa, diversas plumas y bolígrafos todos distanciados a la perfección, un cuaderno de notas DinA5, una calculadora y una Tablet. El interior estaba forrado de piel natural, bien cosido, de color camel.

El maletín azul añil contenía dos estuches, cada uno con una pistola de 9 mm, un silenciador, junto con una carga de balas de ese calibre y material de limpieza. Además, había una toalla grande, 3 imperdibles, una boina, gafas de sol, un bigote, una barba postiza y una gabardina beige.

En el marrón había una carta sin remitente ni destinatario. Y una flor blanca envuelta en celofán.

En el rojo se encontraban cientos de cartas de amor, ordenadas por fechas, un portarretratos, unos guantes, un pañuelo.

Al abrir el blanco, aparecían dos pasajes de avión, distintos folletos turísticos, todos emplazados en la costa marsellesa. Un fajo con 20.000 euros en billetes de 500 y 50, una chequera, dos tarjetas de crédito Visa oro y Mastercard, una colonia, un perfume, unas llaves y dos móviles a estrenar.

A las ocho treinta Muller llamó al servicio de habitaciones para que le enviaran un botones y un chofer. Llevaron al parking sus 5 maletines y dos maletas a su cuatro por cuatro.

No pudo disimular mirar al joven dependiente cuando empujaba tan variopinto equipaje, pero ninguna sonrisa burlona se transparentaba de su jovial rostro. Sus pensamientos se fueron a otra cosa.

-Núñez de Balboa 56-, indicó al subirse al coche.
En la notaria lo hicieron pasar pasar rápidamente a una sala de reuniones, maletín negro en mano. Los compradores estaban esperando. Enseguida, el notario saludó y se sentó. Leyó veloz el documento, preguntó si todo estaba correcto, todos asintieron, y firmaron. 2.400.000 euros. La firma del fedatario fue larga y rimbombante. Muller asistió con paciencia. Todo listo.

El chofer lo esperaba apoyado en el capó.
-Lléveme a La Plaza de Cuzco, cójase el paraguas, allí bájese, espere hasta que yo vuelva. Tardaré cincuenta minutos.

Muller condujo hasta el Paseo de la Florida. Dentro del parking público, abrió el maletín azul, se puso la boina, la barba y el bigote, las gafas de sol, envolvió su torso en la gruesa toalla y se enfundó la gabardina. Cargó la pistola y se la colocó en la espalda. Miró el reloj. Esperó 7 minutos. Salió a la calle Ferraz, al 15, 3A, José Angel Muñiz. Psicólogo. llamó.
-Soy Felipe Sanchez, teníamos una primera cita.
Se abrió el portal. Un hombre gordito y sonriente le hizo pasar y cerró la puerta. -Pasemos a mi consulta- le dijo. Tras cerrar la puerta del despacho, Muller, se quitó las gafas, cogió su pistola y le disparó 2 tiros al corazón.

El chofer esperaba sobre el capó de una berlina.
-Vamos por favor a la calle Gutiérrez Solana 1, en el Viso.
Muller abrió el maletín marrón, cogió la carta y la flor envuelta. Tocó el timbre. Su mujer le abrió.
-¡Frank! ¿Dónde pasaste la noche?
-Te dejo. Aquí encontraras todas las respuestas. Te he querido todo lo que me has dejado. Me voy. Este cheque es para ti.

Despidió al chofer con 100€ de propina y se dirigió a La calle de Garcia Llamas 2 en Vallecas.
Al llegar, abrió el maletín blanco, cogió el móvil nuevo.
-Estoy

Manuel Monroy 19

Agua de la fuente

 

Calurosa tarde de agosto con un nivel alto de desidia. Setien sale a dar un paseo con una amiga. LLeva un día de incompresión y por el momento no parece que vaya a mejorar. En cierta forma necesita algo de armonia entre lo que el percibe de si mismo y lo que otras personas ven. Sopla algo de brisa entre los arboles, la paz sería total si no se escuchase a un niño llorar. Por suerte su caminar los aleja de él.

Tenia confianza suficiente para reprochar a su amiga la discordancia de concepto de la palabra ausente. Los árboles amortiguaban la conversación. Su amiga le escuchaba pero dejaba escapar el reproche en el viento. Setien tiende a volcar sus sentimientos y apreciaciones como responsabilidad de otros. -Me has contestado?, has tardado en responder, no me entiendes, no me prestas atención y un largo etcetera de frases similares- . El busca sentirse uno con alguien y cada desviación de esto es un dolor profundo en su alma. Su amiga le intenta hacer ver que debe sentirse uno consigo mismo, que los demás le pueden complementar, acompañar en el camino, pero no ser el motor que le haga recorrer el camino de su vida. Desea que estar con alguien sea como dos ruedas dentadas de un reloj en los que a cada giro del engranaje, los valles y las colinas de ambos trabajan al unisono. No es consciente que hasta la mejor maquinaria suiza necesita de vez en cuando una gota de aceite, un pequeño ajuste, un repaso del maestro relojero, sin que ello signifique que está estropeado. Que este aceite es el manojo de virtudes como la paciencia, la templaza, la serenidad...

Tras momentos tensos para él, su amiga, hace que se sienta reconfortado y su ásperos sentimientos del comienzo, donde incluso aparecían deseos de no seguir vivo, desembocan en sensaciones agradables y entre las que comprende que las palabras iniciales de una conversación son solo el comienzo para saber donde está el otro ser humano.

Setien no comprende que caminar relajadamente entre los gigantescos pinos ha desbloqueado su estado de ánimo inicial, está acostumbrado a hacerlo depender de otras personas y así, no sentirse responsable de los resultados de sus acciones.

Uno de agosto de 2022

 

 

 

El sustrato puesto es de hoja de cerezo y hoja de castaño tratado en pudrideras. Su aspecto es bastante oscuro y tiene un olor a tierra humeda.

Puesta en obra del sustrato. Obsérvese la lámina antihierbas que sobrepasa el borden de chapa de acero corten y el tarugo de madera de 20×20 para perfilar bien la altura. La altura del jabre proyectada es de unos 12 a 15 cm. Las pletinas ( con el borde superior doblado) se reciben con tochos del 16 recortados arriba para que no asomen.

El sustrato puesto es de hoja de cerezo y hoja de castaño tratado en pudrideras. Su aspecto es bastante oscuro y tiene un olor a tierra humeda.

Los cuidados anuales previstos para el tepes francés que se proyecta colocar son:
En febrero, a finales, o principios de marzo, abono orgánico concentrado (no es mantillo) echado a mano
con pala a golpe de muñeca. En abril ó primeros de mayo, mejor después de llover, abono químico
triple 15. (TRIPLE 15 es un fertilizante que contiene los 3 macronutrienles primarios N-P-K,
nitrógeno, fósforo y potasio, su composición es exacta en cada granulo, ya que se trata de un fertilizante
formulado químicamente. En otoño, hacia octubre, volver a abonar con triple 15.

Puesta en obra del sustrato. Obsérvese la lámina antihierbas que sobrepasa el borden de chapa de acero corten y el tarugo de madera de 20×20 para perfilar bien la altura. La altura del jabre proyectada es de unos 12 a 15 cm. Las pletinas ( con el borde superior doblado) se reciben con tochos del 16 recortados arriba para que no asomen.

Donde va a ir el césped es innecesario poner antihierbas. Las semillas de las malas hierbas van a llegar volando en un día de aire, y van a encontrar en el sustrato del césped alimento para desarrollarse. Sin embargo, donde el jabre -granito descompuesto- es poco probable que salgan malas hierbas. Alguna puede salir, pero la antihierbas (galga 120) impide que la semilla que venga aérea penetre y traspase el jabre y encuentre mas nutrientes en la tierra base que algo mas orgánica es. El jabre desde luego no le aporta nutrientes.

El sustrato merma mucho de volumen y hay que tener cuidado en este aspecto pues se pueden crear conflictos entre suministrador y cliente. 6 m3. aplastados pudieran llegar a reducirse a un volumen de algo mas de 4 m3. Un camión de 16 arrojó una medida de 14 m3.

El inconveniente de usar una mini para crear el perfil previo a la puesta del sustrato y los caminos de jabre es que pesa mucho, unos 3.000 kg. y apelmaza demasiado el terreno. Tras una lluvia se puede observar si quedan zonas sin filtrar. Por ello es mejor maquinas especificas para este tipo de trabajos. De lo contrario tal vez sea necesario utilizar un rotovator para cavar y descomponer la parte mas superficial del terreno y darle mas soltura y capacidad de absorber agua. Dar una pendiente ligera al nivel inferior y superior de césped y jabre ayuda a una mas fácil evacuación.

Evitar sustratos con mantillo (que procede de excrementos de animales). Utilizar puramente de origen vegetal. No es necesario ni aconsejable pasar un rodillo por encima del sustrato para el césped.

Antes de extender los rollos (contrapeados) de césped, hay que tirar sobre el sustrato un complejo de nitrato y regar a continuación. También hay que comprobar antes el riego. El nivel inicial del césped debe ser de 1 ó 2 cm. por encima del nivel definitivo. A la hora de medir el césped que es necesario hay que tener en cuenta un 5 ó un 10% de desperdicio.

Para evitar manchar el jabre y ocupar un espacio utilizable, este se pide y se extiende después del césped. El tepes francés tardan unos 8 días en servirlo. Se puso a finales de octubre. En colocar 200 m2. se empleó una cuadrilla de unas 4 personas durante unas 6 horas. El precio del tepes francés varia en función de si en España es época que permite o no sembrar. Cuando si se puede baja de precio. El costo del tepes francés puesto fue de 12 €/m2. [2.009]. El día en que se colocó llovió lo cual vino bien al césped, -no así a los operarios, particularmente a uno de ellos que tuvo que dejar de trabajar porque cogió frío en los riñones-.

El jabre tenia una extensión de unos 200 m2. Se pidieron unos 30 m3. servidos en dos camiones de 12 m2. y resto. Sobró algo mas de 2 m3. Compacta mucho menos que el sustrato. Unos 2 cm. para 11 de grueso. El espesor medio extendido fue unos 12 a 15 cm. Se procuró dar pendiente adecuada. El fieltro antiraices no permite el paso del agua. El jabre se compactó con rodillo de piedra de unos 100 kg. Este jabre suministrado, (era mezclado con tierras) no absorbía mucha agua por lo que hubo que mejorar las pendientes para que no se formen zonas encharcadas al llover, mas aún en las zonas preferentes de paso. En extender y compactar los 200 m2. se tardó unos 5 días 2 operarios.